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5 consejos para crear personajes literarios inolvidables

Cómo crear personajes literarios

Una novela no tiene vida si no tiene personajes. Todos nos hemos sumergido, en algún momento, en una historia donde sus protagonistas nos han sobrecogido, donde sus villanos nos han hecho odiar, donde otros nos obligaron a reír. Pero, ¿cómo conseguir este objetivo? Si estás escribiendo un libro de este género hoy te traemos varios consejos para que empieces a construir estos perfiles y lo más importante, que estos lleguen al corazón de tus lectores.

De esta forma sabrás cómo crear personajes literarios inolvidables con los que tu novela tendrá uno de los ingredientes más importantes con los que captar a tu público. Porque, como verás, no solo hay que imaginar cómo son, sino asignarles roles, darles forma a través de un esquema y, lo más importante, dotarles de vida, aunque estén en el papel.

¿Qué es un personaje literario?

Podríamos definirlo como aquella entidad que tiene un papel dentro de la acción que se desarrolla en la novela. No tiene por qué ser humano, aunque debe estar dotado de características de esta especie.

Es decir, para comenzar un personaje literario debe ser racional y tener conciencia dentro de la trama. En otras palabras, tu creación tendrá que saber que existe dentro del universo de tu novela y ser consciente de la trama que está viviendo en la misma. De esta forma tendrán cualidades físicas y usarán sus capacidades humanas para tener criterio y reaccionar, ya sea emocionalmente, o por su moral y ética.

De hecho, estas cualidades humanas los harán también expresarse de diversas formas atendiendo a su estrato social, conocimientos, etc. No hay que olvidar que junto al narrador a las descripciones del propio autor, los personajes de una novela son quienes hacen saber al lector no sólo como transcurre la historia, sino que los hacen formar parte de la misma. Gracias ellos, es posible conocer cómo se sienten ante determinadas situaciones como el combate final o hasta qué punto un pasaje es grave por los sentimientos que les genera.

¿Cómo crear un personaje literario para que sea inolvidable?

El primer paso para diseñar un personaje literario es tener en cuenta la trama de tu novela. Salvo que apuestes por la ciencia ficción, poco sentido tendrá ubicar un astronauta en la Edad Media. Por ello, cuando sepas qué historia quieres narrar en las páginas de tu libro, ya podrás empezar a intuir quiénes van a protagonizarla.

Los personajes literarios deben ser un reflejo de la trama y el entorno que vayas a narrar. Por ejemplo, si la trama tiene lugar en un pueblo determinado, no es de extrañar que usen algunas palabras típicas del lugar. Otro ejemplo es si poseen determinados conocimientos acerca de un área científica, es normal que empleen tecnicismos.

Usa la lógica siempre para empezar construir tus personajes literarios. Si desconoces cómo se comportarían en el entorno donde quieres desarrollar la tu novela, no está de más que te documentes al respecto para no cometer ningún error en este sentido. También tendrás que ser coherente con el tipo de libro que estés desarrollando.

De nuevo, si estamos ante una novela de fantasía tendrá mayor cabida la presencia de personajes literarios como magos, dragones y muchos otros seres que solo caben en nuestra imaginación. Siguiendo el ejemplo de la fantasía épica, estos perfiles tendrán unas características muy distintas a las de un policía en una novela negra hiperrealista.

Personajes planos

Personaje Literario plano

Se corresponden a un estereotipo de personaje. Un buen ejemplo es el héroe justo que lucha por el bien y que triunfa por estar del lado de la ética, o por el contrario el villano que quiere ver el mundo arder e imponer su ley a todos. Este tipo de personajes son más recomendados para armar historias ligeras o novelas infantiles y juveniles.

Personajes redondos

Tipo personaje Literario redondo

En este caso el personaje es mucho más profundo. En él no todo es blanco o negro, sino una gama de grises que puede ir cambiando a media que avanza la trama. Ésta es otra característica de estos integrantes del elenco, van evolucionando poco a poco y los sucesos de la historia que protagonizan los van cambiando.

Comparativa tipos de personales literarios

Personajes planos Personajes redondos
Se corresponden a un estereotipo Más profundo y elaborado
Para lectura infantil o de fácil interpretación Para lectores más exigentes
“El héroe que siempre lucha el bien” “un anti héroe”
Menos elaborados per nunca fallan Son más elaborados pero más efectivos
Idílicos Realistas

Pasos para crear un personaje literario

Cómo construir un personaje literario inolvidable puede parecer muy difícil, pero tan solo es cuestión de comenzar y seguir pasos como los siguientes:

1. ¿Qué tipo de personaje literario es?

El primer punto para comenzar a crear el personaje es saber qué tipo es, qué peso ocupará en la trama y el rol que desempeñará en la misma:

Protagonistas

Personaje literario protagonista

Imagen by: pixabay

Alguien debe ser la estrella de la novela, el personaje en torno al que ha de girar todo y sobre el que se vaya desarrollando la historia que se narre en las páginas de la obra. Dicho de forma rápida, sin un protagonista va a ser muy difícil desarrollar una historia. Puede haber uno, o varios, pero cuidado con incluir demasiados protagonistas ya que podría causarse un caos en la mente del lector. Si optas por incluir varios de ellos, recuerda incluir un glosario al que acudir en caso de confusión.

Antagonistas

Personaje literario antagonista

Si existe un protagonista, ése debe encontrar su contrapunto, aquella persona que confronte con los ideales de éste. A menudo se tiende a confundir al antagonista con el villano, pero no tiene que ser siempre así.

Es más, en algunos casos hemos visto cómo un villano ha protagonizado una historia, caso de Drácula. Recuerda siempre que debe ser el contrapunto, no un antónimo. Quizás compartan ideales antagonista y protagonista, pero, ¿utilizarán los mismos medios para alcanzar estas metas?

Secundarios

Personaje literario secundario

En un primer plano encontramos a protagonistas, en el segundo nos encontramos, obviamente, a los secundarios. En este caso existe también un extenso catálogo de este tipo de personajes:

  • Ayudantes del héroe.  El Sancho Panza del protagonista, aquel sin el cual el héroe no sería capaz de alcanzar su meta, pero que no alcanza a tener su importancia.
  • Secuaces del villano. Si el héroe puede tener ayuda, ¿por qué el villano no iba a poder tener esta colaboración? Estos personajes ayudarán a que el personaje que busque el mal obtenga su meta. En ocasiones pueden cambiar de bando tras tener una revelación (al igual que puede realizarse el camino en sentido contrario).

Personajes en tercer plano.

Poca o ninguna importancia tienen dentro de la historia. Su paso por la misma es casi intrascendente y su presencia efímera. Quizás un herrero que venda su arma al héroe, un tendero que termine asesinado por el villano. Mero relleno en una trama que sobrepasa, y con creces, su importancia en la misma.

2. ¿Cuál es el conflicto?

Si ya tienes una trama, y has decidido los personajes que van a formar parte de la misma, decidiendo sus roles dentro de la misma, es el momento de introducirlos dentro de la misma. Para ello tendrás que decidir cuál es su conflicto, cómo van a verse involucrados por la trama, esto no solo te ayudará a desarrollar su historia dentro de la novela sino que te va a permitir imaginar cómo van a reaccionar dentro de los eventos que suceden en ella.

Saber cómo desarrollar personajes literarios inolvidable pasa por imaginar cuál va a ser su reacción cuando se encuentre piedras en el camino, cómo es su relación con el resto de personajes de la obra, qué siente a raíz de estas interacciones. Eso sí, no caigas en excesivas descripciones en casa ocasión.

En este punto también es interesante desarrollar cuál es el pasado de cada uno de ellos y cuál es su objetivo. Recuerda que tus personajes, aunque salgan de la nada, dentro del universo de tu novela sí que tienen vida. Esto significa pensar en su pasado, en cómo han ido desarrollándose, ¿guardan algún trauma? ¿Estaban relacionados de alguna manera antes como el punto que da inicio a la trama? ¿Se enfrentan a ella de nuevas? Todo esto servirá para ofrecer al lector una perspectiva sobre los distintos perfiles que irá encontrando a lo largo de la historia.

3. Caracteriza tu personaje literario

Los lectores no saben cómo son tus personajes, es la primera vez que se encuentran con ellos. Además hay que tener en cuenta dos puntos, por un lado hay que imaginárselos y por el otro, debes aportar realismo a la obra. ¿Cómo hacerlo? Caracterizando, lo mejor posible, a los mismos:

  • Descripción física. Hay que empezar por lo básico, explicando al lector cómo luce el personaje en cuestión. Para ello habrá que realizar una descripción básica en la que se abarque desde la edad hasta la complexión, peinado, etc. Es cierto que luego cada uno lo imaginará de un modo distinto, pero brinda este punto de partida para crear una imagen en la mente.
  • Descripción psicológica. ¿Es optimista, o pesimista? ¿Alegre o triste; se ve arrastrado por su pasado? Esto también ayudará a que el lector se haga una imagen en su cabeza de los personajes que va encontrando a lo largo de la novela. También tendrás que hablar de su moral, de qué comportamientos tiene y de cómo se va enfrentando a distintas situaciones. Debes ser muy coherente con esta decisión, aunque siempre hay tiempo para que cambie de visión.
  • Descripción social. ¿Cuál es el origen de este personaje? No nos referimos solamente a su nivel de estudios o posición social, sino además a su ritmo de vida. ¿Es padre? ¿Siempre ha vivido alejado de cualquier conflicto? ¿Se ha visto ya inmerso en otras situaciones parecidas? ¿Cuál es su trabajo? De nuevo, toca ser coherente con las elecciones que hayas hecho en ese sentido.
  • Nombre del personaje. Una vez que hayas descrito a tus personajes es muy importante darle nombre para que no exista equivocación.
  • Relaciónalos entre sí

No construyas personajes de manera independiente, piensa en la constelación que van a conformar a lo largo de la trama. Entabla las relaciones, imagina sus reacciones (teniendo en cuenta la personalidad de las que los has dotado) e insértalos en la trama. Por supuesto que es una labor muy complicada, pero para tener éxito debes tener en cuenta estos tres puntos.

Por un lado la historia principal, por el otro las cualidades de tus personajes y por el otro las relaciones de los mismos a lo largo de la trama. Construir este tipo de vínculos en la historia que planteas cuenta mucho sobre los perfiles que has creado y dice mucho del comportamiento de los mimos, ayudando al lector a sumergirse de mejor manera en tu novela.

Dales una vuelta, si es necesario

Al avanzar en tu trama quizás compruebes que los personajes que has construido no funcionan, o que hay algo que no termina de convencerte. No te preocupes, cálmate y mira qué es lo que está fallando. Quizás sea el momento de realizar algunos cambios y darle la vuelta a lo que en su momento desarrollaste. Nada es perfecto a la primera.

Porque saber cómo crear personajes también puede suponer, en ocasiones, empezarlos de cero o darles una vuelta. Ya verás cómo, al final, merece la pena todo el esfuerzo invertido.

Publicado en Blog, Escribir

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