Cómo escribir novela romántica: secretos de un género de éxito

escribir novela romántica
Si hay un género literario que nunca pasa de moda es el de la novela romántica. Pero ¿cómo escribir una novela romántica? ¿Qué elementos debe tener? ¿Cómo se organizan las ideas? Lo abordamos.

La novela romántica es un subgénero literario que resiste al paso de los tiempos. La literatura en todas sus épocas siempre ha ofrecido historias de amor en forma de novela, esto en España viene desde los tiempos de la novela pastoril en los siglos XV y XVI, género que alcanzó gran popularidad y que hizo que autores como Miguel de Cervantes o Lope de Vega escribieran este tipo de obras con títulos como La galatea o La arcadia respectivamente.

En la actualidad, la novela romántica sigue siendo uno de los géneros que mejor y más se vende, solo hay que consultar las listas de ventas y encontremos a autoras como Megan Maxwell o Elísabet Benavent entre los títulos más vendidos. Es curioso que triunfan más las escritoras que los escritores, aunque también hay buenos autores de literatura romántica.

Lo primero que hay que descartar es pensar que una novela romántica sea una novela de baja calidad. Como en todos los géneros literarios, hay de todo, libros buenos y libros menos buenos. Asimismo, hay que partir en que no a todo el mundo le gusta la novela romántica y tiene un nicho de lectores, o mayoritariamente de lectoras, muy determinado.

Pero eso sí, si el libro es atractivo tendrá posibilidades de triunfar entre públicos diferentes porque ¿a quién no le gusta una buena historia de amor?

 

¿Qué es una novela romántica?

Una novela romántica es una obra en prosa que narra una historia centrada en el amor y que tiene un final emocionalmente satisfactorio y optimista. Está conformado por tres elementos básicos como son el encuentro entre los protagonistas, el conflicto de amor y el final positivo que lo cierra.

Pero además de la temática de amor y el final positivo, no nos podemos olvidar de que no deja de ser una novela y está integrada por el resto de los elementos del género narrativo que no puedes olvidar a la hora de cómo escribir una novela. Así, debes mantener una interés y una verosimilitud.

Dentro de la denominación de novela romántica hay diferentes subgéneros. Por un lado hay novelas románticas de personajes como sentimental, inspiracional, contemporáneo o chick lit (al estilo de El diario de Brigdet Jones). Por otro lado hay novelas románticas de acción pudiendo ser de suspense romántico, ciencia ficción, paranormal, travel time, fantasía, aventura… También hay géneros mixtos donde se situarían la novela romántica erótica o la histórica.

Si tu meta es escribir una novela romántica, intenta definir dónde te encontrarías más cómoda para comenzar con el proceso hacia publicar una novela de amor.

 

¿Cómo comenzar a escribir una novela romántica?

El primer paso para comenzar a escribir una novela romántica es que realices una lluvia de ideas de la que partir. Hazlo en cinco direcciones para articular lo que será la estructura de la novela romántica:

  • El tema central. El tema más recurrente en una novela romántica es el triunfo del amor por encima de todas las adversidades, pero puedes concretarlo en el amor frente a las diferencias de edad, las distintas clases sociales, la distancia…
  • Los personajes. Para establecer esa historia de amor debes partir de los personajes, los dos protagonistas principales que terminarán unidos por el amor, pero a los que no le vas a poner las cosas fáciles. Una vez con ellos dos definidos, ya podrás empezar a trabajar y a añadir otros personajes secundarios.
  • Los escenarios. Sitúa a los personajes en un lugar concreto y en un tiempo determinado ¿Dónde encajarían mejor en torno al tema? De ello dependerá en gran parte la historia.
  • El argumento. Con tema, personajes y escenarios puedes empezar a definir el argumento. Intenta definir la historia en un párrafo fijando el inicio y el final al que quieres llegar, a partir de esa base podrás comenzar a complicarlo todo.
  • El conflicto amoroso. El amor y el final feliz no será fácil de conseguir, los dos personajes principales deberán sufrir hasta conseguir el éxito de su historia, ese gran problema que tendrán que superar es el conflicto amoroso, intenta hacerlo original y evita caer en los tópicos.

 

¿Cómo estructurar una novela romántica?

Cada autor tiene una forma a la hora de escribir la novela romántica, componer la historia y estructurar la trama, que normalmente se ofrecerá al lector en capítulos. Creemos que una forma adecuada de empezar a trabajar la novela romántica es definir el conflicto amoroso y desde él pensar en el final. Una vez que se concretan estos dos elementos te resultará más fácil desarrollar la trama principal.

Vamos a ver algunas de las características de una novela romántica. Para presentar la historia y antes de presentar el conflicto amoroso, hay que iniciar la novela romántica con el denominado “detonante” y es ese arranque que llama la atención del lector. Puede ser el encuentro casual entre los protagonistas, un suceso impactante, un diálogo con chispa… Tras él ya sí llegará el conflicto con un primer cambio de rumbo dentro del argumento que impedirá el amor. Más adelante, un nuevo cambio de rumbo permitirá el desenlace, aunque puede haber varios cambios repartidos por toda la novela.

El final no solo debe cerrar ese argumento principal de amor, también debe cerrar todas las tramas secundarias. Entre el conflicto amoroso y la resolución tiene lugar todo el desarrollo de la trama principal y las tramas secundarias.  Es fundamental mantener la tensión para que el lector se mantenga interesado.

 

Tramas en la novela romántica

Un buen consejo es desarrollar primero la trama principal y las tramas secundarias de forma independiente y a partir de ahí, quedarte con lo más destacado e ir intercalando las distintas historias. Al argumento central le puedes sumar tantas tramas secundarias como quieras, pero no suele ser positivo excederse, ya que puedes confundir al lector.

Normalmente, estas subtramas se vinculan a personajes secundarios, alimentándolas a lo largo de la historia también con sus cambios de rumbo y su mantenimiento de la tensión.

Para mantener esta atención por parte del lector, puedes ir haciéndote preguntas durante el desarrollo e ir respondiéndolas poco a poco.

 

Consejos para escribir una novela romántica

Seguramente se asemejen a consejos que podemos darte para dar forma a cualquier género literario, ten los también en cuenta para escribir novela romántica:

Ve anotando cada idea que se te ocurra, déjala escrita, hazla reposar un poco y después selecciona aquellas que te parezcan mejores.

Es importante sentirse cómodo mientras escribes la historia romántica. Para ello debes abordar una temática, escenario y época que domines, si no es así te resultará más complicado y normalmente no resulta tan cercano para el lector.

Equilibrio de la tensión amorosa. El amor no puede ser ni fácil ni extremadamente imposible. La historia debe ser creíble e inspiradora.

Genera una rutina de escritura. La regularidad es también fundamental a la hora de dar forma a una novela romántica. Si te sumerges en la historia y poco a poco va creciendo te resultará más fácil. Intenta escribir a diario en unos horarios determinados para que tu cuerpo y tu mente se vayan habituando.

Lee novela romántica. Si quieres escribir novela romántica, comienza leyendo este género para hacerte con las estructuras, los métodos de resolver la trama, las descripciones de personajes o el vocabulario.

El lector ya intuye el final, dale algo más. Las lectoras de novela romántica intuyen que la historia entre los dos protagonistas debería terminar bien, por lo tanto, busca un enfoque o un desarrollo original para que le resulte atractivo continuar leyendo.

Estilo cercano. La novela romántica es un género para todos los públicos, por lo tanto, el nivel intelectual de la narrativa no debe ser excesivamente alto, busca un tono y un vocabulario cercano para llegar a todo tipo de lectoras.

 

Escritoras novela romántica

En la actualidad hay numerosas escritoras de novela romántica que venden libros en abundancia en diferentes países. Destaquemos algunas de ellas con las que podrías introducirte en este género:

Megan Maxwell

María del Carmen Rodríguez del Álamo, conocida como Megan Maxwell, es posiblemente la autora española de novela romántica de más éxito en la actualidad. Escribe chick lit, medieval, time travel, contemporánea y erótica.

Elísabet Benavent

Tras arrancar en 2013 desde internet con las novelas protagonizadas por Valeria, hoy en día es toda una realidad del sector editorial y cuenta con varios títulos que se han colado en 2018 en el Top Diez de ventas.

Diana Gabaldon

Esta escritora estadounidense saltó a la popularidad con la saga Outlander o Forastera, como se conoce en España. Va más allá de la novela romántica, en concreto su obra se suele caracterizar por una mezcla de estilos.

Jojo Moyes

La británica Jojo Moyes es escritora de novela romántica desde 2002. Es una de los pocas autoras que ganó en dos ocasiones el Premio de Novela Romántica del Año por la Romantic Novelists’ Association.

Alice Kellen

Con solo 29 años es otra de las autoras reconocidas de novela romántica de la actualidad. Con títulos como El chico que dibujaba constelaciones o 23 otoños antes de ti se ha hecho un hueco en el género.

 

¿Nos recomiendas alguna autora de romántica? ¿Qué te funciona a ti a la hora de escribir novela romántica? Nos gustaría leer tus opiniones.
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2 Comments

  1. Carol dice:

    Lena Valenti también es genial 🙂

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