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La importancia de los labios

¿Sabes cuáles son las dos mejores cosas que puedes hacer con los labios? Sonreír y besar.

Algo tan simple y necesario, algo tan cotidiano y natural es casi inexistente hoy en día. Si lo piensas, es acción y verbo prohibido en público y si lo conjugas en presente.

Los besos son aplacados; los que das, si te atreves, censurados, como si dejasen una huella de la letra escarlata de la puritana Inglaterra de principios del siglo XVII. No hay libertad para regalarlos. La espontaneidad del beso en la mejilla que, en mi caso, si es invierno, al recibirlo puedes notar que mi nariz está fría.

El cariño del que das en la frente, la ternura cuando le acompaña un abrazo; el beso ardiente cuando rozas otros labios; el pasional, que… bueno, no creo que tenga que explicártelo. Los besos son besos, y digan lo que digan, solo pueden darlos unos labios.

Y, ¿ qué me dices de las sonrisas?

Hay personas con la sonrisa tan bonita que son capaces de hacerme sonrojar si me la dedican. Yo soy de las que se queda embelesada, unos segundos, minutos, el tiempo que duren; para mí pueden llegar a tener el mismo poder que una mirada. Ahora se cotizan a la baja dado que no se ven, no se esperan y se esconden entre cortinajes opacos de celulosa, filtros y telas decoradas; pero están ahí, se sienten, se imaginan. ¿A que sí?

Ayer me crucé por mi casa con el niño del parque. Tiene unos dos años y siempre pasea con su padre; cuando me ve, me mira fijamente con sus bonitos ojos almendrados. Yo siempre lo saludo, pero aún no lo había vuelto a ver desde el fatídico marzo. Puse todo mi empeño en que supiera que lo saludaba y le sonreía, aunque no me escuchase ni me viese los labios; no sabía si él sería capaz de apreciarlo.

Si ves que te miro y mis ojos se vuelven achinados es por un motivo: te estaré sonriendo, y cuanto menos aprecies el color de mi iris, mayor es mi sonrisa.

Si me la devuelves, sabré que tú también me sonríes desde el otro lado.

¡Ah! ¿Sabes qué hizo el niño del parque? Me devolvió la sonrisa.

Texto incluido en «Cuaderno de a bordo en una cuarentena» de Emociones a flor de tinta (2021)

Instagram: @teba_emeese

Facebook: Teba Martín Suárez

 

En mis manos, Emociones a flor de tinta (2021)

Publicado en Blogs de autores

Teba Martín Suárez
Teba Martín Suárez
Teba Martín Suárez. Nacida un 9 de junio en Las Palmas de Gran Canaria, esta mujer de mente inquieta y curiosidad en vena descubrió desde muy joven que lo suyo eran las letras, y su formación, tanto académica como autodidacta, siempre ha sido en torno a ellas. Amante de la literatura y melómana, cree en la magia de la imaginación y en el poder de las palabras. Escribir es su manera de expresar y transmitir tanto lo que nace de su lado creativo como la realidad misma. Parte de lo que hasta ahora solo compartía con un círculo muy reducido de su confianza hoy ve la luz en su primer libro. Ella ya sabía el «qué» quería en la vida y ahora ha descubierto el «cómo» lograrlo.

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