Cuento  (Inédito)

Cuento  (Inédito)

Pudiera ser este, el trabajo al que menos tiempo he dedicado y, al que más le hice esperar. Hoy lo quiero estrenar aquí.

El lago de mis sueños

(Cuento)

El cisne negro

Noa, cada tarde sale a caminar, por alrededores del lago del cisne negro. La leyenda cuenta que fue un polluelo de cisne negro y pico rojo extraviado, el primero en habitar el nuevo estanque junto a un lago, a las afueras del pueblo.

El estanque fue creciendo bordeándose de plantas tropicales y nenúfares, orillándose a corrientes emergentes, creando un entorno ideal, donde caminar o sentarse a descansar o meditar.

El silencio del sitio, invita a Noa a soñar-, sueños que la lleva a viajar por diferentes lugares del mundos. La joven no va sola, sus pensamientos la acompañan a todas partes; aunque no haya sombras a su alrededor nada interrumpe la paz de su alma.

Apoyada sobre el tronco del sauce cara al viento, que acaricia sus cabellos, ve su imagen placida… cual gotas chispeantes entre las sombras del ramaje dibujando una acuarela en tonos apastelados: digna del mejor pincel.

Un final de primavera, cuando el sol presta sus rayos luminosos, que profundizan las aguas remansadas del estanque, anexo al lago…, observa la llegada silenciosa de un cisne joven, que posturea con elegancia, drapeando las aguas: llamando la atención de la joven visitante, que sostiene en su mano el libro de cubierta de tapa dura de color ocre, y en la portada muestra hojas de sauce, sombreando la figura de un cisne negro. – La escritura impresa con letra blanca en cursiva, da título al libro de Noa, – El lago de mis sueños – con el cual se siente identificada. Así cada día que pasa y cada escena que vive.

-Pasa el tiempo: Noa, sigue visitando el lago, sola o acompañada por familiares. Una tarde de octubre cambiara la tranquilidad a Noa, y también al cisne negro de pico rojo, con algunos biselados blanquecinos bajo las alas. Cuando a la caída del sol que se aleja, reflejando un fantástico horizonte, en el agua reluciente de la tarde otoñal, marcando estelas al paso del ave. Se escucha por primera vez en los alrededores, el canto de Riff, que alcanzó la mayoría de edad, y está preparado para emparejarse con cisne hembra: lo dio a saber Riff, que así comenzó a llamarle Noa, cuando lo vio por primera vez.

Los años pasan; en tanto el lago se va llenando de parejas de aves diferentes – aunque siempre prevalece la especie del cisne, como la más romántica, y el de mejor comportamiento en parejándose de por vida, que así se conoce según la leyenda.

Noa, indudablemente también al igual que Riff, se hace mayor y trata de verse guapa, femenina, discreta y mui aventajada en los estudios. -Así fue que marcho a otro país de Europa para incorporarse a la universidad, a estudiar biología, y a la vez lleva a delante estudios de filología inglesa, lo cual no le queda tiempo para otra cosa que no sea estudiar y vivir a su manera.

Es así como pasa el tiempo, como pasan los años ya que la joven estudiosa y amable encuentra trabajo en Viena, en donde casualmente conoce a un joven catalán como lo es ella, con el cual congenia bien y se visitan cada vez con más frecuencia, Jordi que así se llama el joven, la invita a conciertos de violín y Cello, dos instrumentos que maneja y con los que el mismo participa en grupos; algo que Noa sabe valorar dada su exquisitez en gustos por la música, las artes y las letras .

Pasados unos años Noa y Jordi forman pareja y tienen dos preciosas niñas gemelas de nombres, Lía y Zaida.

En tanto se hacen mayores, los años pasan y por una u otra causa no pueden viajar a España para ver a las familias.

Unas vacaciones en primavera, Noa y Jordi quieren hacer un regalo a sus hijas, un viaje a Barcelona, entre otras, con la intención de visitar el estanque del cisne negro como Noa lo bautizo cuando era una joven estudiante.

Una tarde del mes de mayo Lia y Zaida, proponen a los padres llevar a sus abuelos maternos que son los que viven; aunque muy mayores e impedidos – ambos en silla de ruedas.

La tarde es soleada y con buena temperatura; Noa se encarga de vestirlos cómodos y guapos para pasear por las ramblas del pueblo Les Franquesés del Valles. Continuando sin prisa el paseo deciden acercarse al estanque pues cada día que van saben apreciar algo nuevo que va sucediendo en el entorno y en las aguas del estanque.

Placido el abuelo debido a su enfermedad, no puede expresarse con claridad y se enfada cuando no le salen las palabras. En cambio su mujer Andrea, no para de hablar, que la causa de ir en silla es porque rompió la cadera hace dos años y no curo bien, así es como ella lo cuenta a quienes extrañados por la coincidencia de que ambos están en el mismo trance, preguntan curiosos los motivos.

En lo que sí coinciden ambos, es en que están contentos con la visita de su familia, además será un mes lo que pasarán juntos y saldrán cada día a los paseos, celebrándolo por todo lo alto.

-Hoy, Noa anda un tanto despistada porque no quiere comentar sobre la posibilidad de que Riff el cisne negro, pueda estar vivo aun, pues ella pasó años sin pasar por el estanque.

Lia y Zaida dicen a sus padres y abuelos que desean caminar por las inmediaciones del parque, y se alejan del estanque el cual desde lejos al girarse pueden ver en las aguas el resplandor naranja brillante circulareando las profundidades del lago, tal estela reflejada en el azul, al sonido del croar, de ranas y sapos emparejados.

Ellas siguen disfrutando del paseo, charlan sobre diferencia de costumbres: de donde viven a donde nacieron sus padres; algo que Lia comenta bromeando a su hermana -¡¡Es como para quedarse aquí para siempre!!

-¡¡Podría ser!! Exclama Zaida, continuando el paseo que desde lejos creen oír el sonido ronco y tristón, como requiebro en llanto; y las jóvenes preguntan al guarda del sitio – si es habitual… ¿Por qué va acudiendo tanta gente por los alrededores, si tan solo hace dos horas solo estaban ellas con su familia y dos parejas jóvenes más?

La respuesta del agente guardián les hace pensar en la historia que de niñas les conto muchas veces su madre, algo que ella lo vivió también antes de marchar al norte de Europa. El guarda les cuenta que, cuando uno de los cisnes ha superado la edad, él sabe que ya se termina y se marcha lejos, y canta, con su ronco sonido de lamento anticipado al duelo; que no el sensual ni erótico que ya utilizo en época de apareamiento. Estas aves ellos mismos cuentan su historia, con el paso del tiempo pues viven muchos años. También distinguidos porque se emparejan para toda la vida, aunque la compartan incluso con otras hembras adultas o jóvenes allegadas a las familias o no!! El Cisne, como padre se encarga de enseñar a caminar, volar y nadar, a los polluelos, que se irán haciendo adultos para después comenzar su propia vida.

Durante la visita al estanque, al fin Noa reconoció al cisne negro, y apreciando claramente los cambios del plumaje, más descolorido, y como pasa más tiempo a orillas sin corriente peligrosas, ya se siente viejo y la soledad es su mejor compañía en tanto observa los movimientos incansables de diferentes especies de las que vislumbra la vida que en breve dejara ya que en todos los seres vivos, es la única verdad de la nacencia. Ese día Ruff, emprende el último viaje.

De lejos, hará llegar el sonido más imponente del lamento más largo y único al adiós, a la hembra soberana de su vida en el azul. El canto roto, lo perciben además de parejas de aves de otros azules: estanques y ríos verdes o amarillos. Lo hace en solitario, sabe que a su compañera en años de vida en pareja, le dejara – huella en el alma de por  vida, hasta que la melancolía y tristeza, la acerque a otro lugar solitario donde dormirá su sueño eterno.

Cheña

Postdata:

Quizás la vida que elegimos, sin pedir grandes cosas – sin egoísmos exagerados, nos acerque a un final de amor, un final menos trágico, sin triunfalismo o ideologías vanas, solo el trabajo -el amor, la familia, la paz y la amistad. Sería la mayor fortuna, para llegar sin tanto sufrimiento a emprender ese viaje de despedida, en solitario como el cisne… al emitir el canto grandioso agradeciendo a la vida para que lo que sembraste resurja de la tierra y del agua, como la mejor de las cosechas, de la que siguen alimentándose aquellos que amaste y respetaste hasta siempre.

Cheña

Como alguien canto:

No hay un lago negro o un lago blanco.

Hay un lago inmenso que hay que cuidarlo.

No hay silencio negro ni llanto blanco –

ni llanto blanco -hay solamente, silencio

y llanto.

Letra canción: Manuel Alejandro y Ana Magdalena

Voz Basilio.

Co
men
tarios
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Eres tú el siguiente autor de ExLibric?

Únete a
nuestros escritores
Recursos para:

Escribir

Editar

Publicar

Promocionar

Otros Recursos
¿Quieres publicar tu libro?

Empieza hoy tu aventura literaria de dar a conocer ese libro que tanto deseas ver en las manos de tus lectores.

¡Gracias!

Tu solicitud se ha enviado correctamente y en breve recibirás una respuesta de nuestros editores

Exlibric editorial logo blanco