El tema de hoy, es absolutamente necesario de tocar, viendo las dimensiones casi infinitas de una palabra, que con oirla, se riza la piel y brota, al menos, la compasión por los millones de personas inocentes, envueltas en lo que no les pertenece.
He estado leyendo en Internet, viendo las noticias, no suelo hacerlo por motivos de salud, nos nutrimos de aquello que elegimos ver y oír, existe una enorme distorsión en la actualidad, si hablo de este asunto, es porque no se puede ignorar la relevancia que posee.
Mi perspectiva respeta todas las demás, que sean desde la validación educada, por tanto, gracias a las opiniones diferentes que nutran nuestro saber, sin ofender.
En este caso comenzaré hablando de matizar al menos, el término conflicto del de guerra. El primero es inherente al ser humano, se da en múltiples aspectos (a nivel interno de entrada y se refleja en lo externo, en las relaciones laborales, afectivas etc) ya que suele partir del propio enfoque que le demos a cada suceso, de hecho, sin conflicto la oportunidad de crecer y cambiar sería más complejo. La guerra y lo voy a transcribir tal cuál lo he leído es: «forma armada y organizada de resolverlo (conflicto)». Al final mi observación me lleva a que la guerra, es una «opción» de resolver un conflicto, a mi entender, es siempre una imposición, no suele llamarse a votación al pueblo de cada una de las naciones a elegir si es la forma en la que quieren resolver el conflicto.
Esta conclusión me lleva a una pregunta, una que me ronda mucho en distintos sentidos, respecto a la sociedad y la vida: «¿Cuál es el motivo de permanacer impasibles ante lo que atenta contra ser un humano?», tal vez, suene muy general o excesivo, por ello aclararé la carga con la que lo expreso.
Nos rodea la Inteligencia Artificial, las últimas tecnologías, supuestamente como herramientas de ayudarnos en el día a día, sin embargo, la línea de lo virtual con lo real, se desvanece, así sucede con el acto de la presencia presente, siendo presente entendido también como un regalo. Entonces, existiendo el «aislamiento conectado», dando la distancia de lo cercano con ajeno (está última frase es mera opinión mía), se produce la desconexión entre las personas a niveles extratosféricos, sin conexión humana en directo, dónde te veo, te siento, con una mirada, un abrazo, un aliento, desconozco tu sentir, en general seguramente es afín a mi, nos suelen afectar las mismas cuestiones, es más sencillo de verdad de alma a alma.
La guerra muchas veces empieza en nuestro interior, en un ego reclamando que la vida acontezca como yo lo veo, sin validar otros enfoques y permitirme cambiar el mío, somos evolución, si lo elegimos, SEAMOS UNIÓN, NO REPROCHE, EJECUTEMOS EL PODER DEL PUEBLO, DE LA HUMANIDAD ENTERA, ESO ESO PONER FIN A MUCHAS GUERRAS ANTES DEL COMIENZO…
La intención no es levantarnos con palos de repente, es la reflexión del ser, nuevamente me aparece el SOY PORQUE SOMOS, entonces ¿por qué permitir la aniquilación constante?, la guerra está en todas partes, en no tener una vivienda digna, en no poder alimentarte, hablando de países del primer mundo, las sogas en el cuello tienen distintos formatos y gravedad desde la crueldad en cualquier parte…
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS



