Quiero compartir con vosotros lo que ha significado para mí llevar Vientos de pólvora al encuentro directo con quienes leen y sienten la Historia. Esta novela nació con la idea de hacer tangible un tiempo pasado, y presentarla en distintos escenarios ha sido una experiencia profundamente gratificante y enriquecedora.
La primera presentación tuvo lugar el 15 de enero de 2026 en la Biblioteca Municipal Baltasar Gracián de Calatayud, un espacio que respira cultura y que acogió con atención y curiosidad mi visión de la Guerra de la Independencia Española y la vida cotidiana de sus protagonistas. Fue emocionante hablar de los motivos que me impulsaron a escribir esta historia y responder a las preguntas de quienes se acercaron a conversar tras el acto.
Al día siguiente, el 16 de enero me encontré en Madrid, en la Biblioteca Pública Municipal San Fermín (Usera), donde también presenté Vientos de pólvora ante un público diverso y comprometido con la lectura. En este acto compartí cómo construí los personajes y cómo quise equilibrar el rigor histórico con una narración que emocione y haga pensar.
Poco después, el 9 de febrero de 2026 tuve la oportunidad de presentar la novela en la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Trías – Casa de Fieras, en el emblemático Parque del Retiro. Esta presentación fue especial por su atmósfera singular: un espacio lleno de libros en un lugar tan querido por los madrileños, donde la literatura se mezcla de forma natural con el ritmo de la ciudad. Allí profundicé en cómo Vientos de pólvora intenta dar voz a las decisiones íntimas de personajes anónimos frente a la historia, y escuché reflexiones e impresiones que me enriquecieron profundamente como autora.
Además de estas citas madrileñas y bilbilitanas, cada uno de estos encuentros ha sido una oportunidad para conectar de tú a tú con quienes se acercan a Vientos de pólvora con curiosidad y sensibilidad. Más que simples presentaciones, han sido diálogos vivos donde la historia narrada se enriquece con las preguntas, experiencias y perspectivas de los lectores.

Y así, con el recuerdo de estos encuentros, continúo con mi agenda de presentaciones, con la ilusión de seguir compartiendo Vientos de pólvora y escuchando a los lectores.



