¡Hola a todos! Hoy quiero compartir con vosotros el motivo que me impulsó a escribir este libro. Crecí en una familia donde la violencia era parte del día a día y las líneas rojas se cruzaban constantemente con abusos y heridas de todo tipo. No entraré en detalles explícitos, ya que más que narrar un drama, mi intención es transmitir la lucha, la rabia y la resiliencia con la que escribí cada página. La portada de este libro refleja ese sentimiento de impotencia: esa sensación de estar atrapado en un entorno violento, donde el sistema no solo no nos protege, sino que parece ignorar nuestra realidad.
Este proyecto nació del deseo de huir de una situación insostenible, y al buscar ayuda, descubrí que el sistema está completamente desprovisto de recursos para las víctimas de violencia intrafamiliar. La vida debería ser más sencilla. Si alguien está en peligro de muerte, si sus heridas (como puntos de sutura o fracturas graves) lo demuestran, ¿por qué no existe una salida clara? La violencia es un fenómeno multifactorial y no basta con encarcelar al agresor. Si el entorno familiar y social sigue siendo tóxico, el sufrimiento persiste.
Sobrevivir a esta realidad ha sido uno de los mayores retos de mi vida, pero mantengo la esperanza de que este libro sea una puerta para el cambio. Necesitamos reformas legales urgentes que protejan de verdad a las víctimas y les ofrezcan una salida real. Crear conciencia solo será posible si compartimos historias reales. Hoy, de manera anónima, abro mi corazón para invitaros a que difundáis esta realidad. Si subís una foto a las redes sociales o habláis sobre ello con las personas que os rodean, juntos podemos crear la fuerza que necesitamos para cambiar las cosas. Mi pasión es ayudar a los demás, por eso me dedico a la enseñanza, caminando de la mano con los valores de bondad, empatía e inconformismo. Espero que este libro os conmueva, os remueva por dentro y que, al final, sintáis la necesidad de luchar por la justicia. Ojalá sirva para salvar otras vidas. Gracias de corazón.



