Hoy voy a escribir desde la alegría, la sorpresa y con la gratitud a la vida, aquí viene una confesión jajaja siempre he dicho que mi vocación frustrada es la psicología, de repente hace unos días ¡tachan, tachan! me aparece navegando en el mar de la información digital un estudio en Dialnet: «LA TERAPIA DE POESÍA COMO TRATAMIENTO PSICOLÓGICO: UN METAANÁLISIS».
La idea, al principio se concebió como una forma de biblioterapia, actualmente es un campo en expansión y desarrollo, habla sobre cuatro modelos fundamentales a la hora de practicar este tipo de terapia: psicodinámico, cognitivo-conductual, humanista y sistémico.
Además existen modelos como el Modelo Práctica de Terapía de Poesía RES (R= Receptivo/prescriptivo introducir la literatura en la terapia para validar las emociones en l@s pacientes, con lo que eso conlleva, E= Expresivo/creativo, las personas mediante los poemas puedan expresar emociones y pensamientos de modo creativo y S= Simbólico, empleando metáforas, aquellas situaciones de mayor carga que han tenido que afrontar), formulado por Mazza 2003.
Me centro en la parte que está bajo mi punto de vista muy relacionada con el objetivo de ALMARIO, algo cuál pincelada, que observé en cierta manera el día de la presentación, de ahí la relevancia de esta joya encontrada, de la cuál extraigo lo más llamativo a nivel humano para mi.
De las siete intervenciones, seis fueron en grupo y una individual, en ambos casos a través de la escucha de sonetos, de media una sesión semanal, con una duración desde una semana a seis meses, en tiempo entre 45-60 minutos. Dentro de l@s participantes, estaba el grupo con patologías y sin ellas.
El metaanálisis se centró en la eficacia entre quién experimentó dicha intervención de quién no, observando la disminución de ansiedad, estrés, depresión y expresión negativa de emociones, e integrar dicha terapia se alza como un recurso de valor, potenciando la comprensión de problemas y la profundidad emocional en las personas, ya que también permite un mejor autoconocimiento. Por supuesto, menciona el efecto de que se lea en grupo, dando perspectiva respecto a las propias emociones y poder plasmar ese mundo interno a la hora de escribir también.
Me encanta aprender y justo sale en este estudio uno muy relevante, ISOPRINCIPIO, en este caso se refiere a que, la selección de poemas en la terapia deben estar en sintonía con el estado anímico de las personas integrantes, hacer la adecuada elección de dichas composiciones es fundamental y un reto para l@s profesionales.
Es una maravilla ver, así este todavía en maduración, las expectativas de los beneficios entre poesía y terapia que existen, de momento parece recomendable realizar más estudios para aportar de forma gradual datos más relevantes a los extraidos aquí, lo digo no desde el conocimiento teoríco , sí con el alma.
La intención de opinar sobre este gran descubrimiento, todo lo que sume a mejorar la salud mental es un verdadero regalo y muy necesario, es mostrar las conexiones que se dan a través de la poesía, así como otras artes, digo artes, ya que la escritura no puedo ponerlo en otra categoría, la capacidad de crear desde nuestro mundo único y mágico en cada interior, las historias vividas que sean un punto de unión y recordar SOY PORQUE SOMOS, sentir, emocionar, compartir y conectar siempre va a estar de mí para mí, como medio de viajarme y poder hacer todo esto con vosotr@s que es la plenitud almática.


