Escritor de tristezas y otras rarezas.
Poeta a tiempo perdido.
Nacido en el buen año de 1975,
lector por naturaleza, escritor desde no hace tanto y por casualidad.
Autor del poemario ¨Amalgama de hojas secas¨,
participe en libros de relatos,
destacando ¨Manos Inquietas¨. Y colaborador en todo a lo que la palabra se refiere.
, hay tanta variedad de todo, que no creo justo quedarme sólo con uno, aunque te po
¿Cómo te sientes cuando escribes?
Al escribir, mi sensación es la de alegría, aunque escriba mayormente sobre tristezas, me siento a gusto echando lo que en ese momento fluye en mi mente, es una necesidad de expresar, compartir, incluso jugar con las palabras, también podría decir que me divierto bastante al escribir.
¿Cuál es tu libro favorito?
No soy de tener favorito en singular dría decir tres de mis libros de cabecera:
-El guardián entre el centeno.
-Pedro Páramo.
-El señor de los anillos.
y bueno, hablando de poesía, cualquiera de los poemarios de Patricia Benito.
Tu eres el miembro de Club de literartura y Teatro en Viñuela. ¿Cómo conviven estas artes?
Yo siento que me complementa el teatro con la escritura, y tienen sus similitudes. Cuando ensayo tengo que interiorizar un personaje, y muchas veces al escribir también intento habitar otras pieles, sentir diferente.
Las dos facetas me alimentan anímicamente, aunque es verdad que escribir me llena más.
Tu sobrevives de otro trabajo en el campo. Qué sientes durante tu trabajo físico y qué sientes durante tu trabajo artístico.
Yo vivo de mi trabajo en el campo, y me hace sentir cómodo. Me gusta el contacto con la naturaleza, sentir el sol, a veces los latigazos del viento o el agua empapándolo todo. Me costaría mucho trabajar en un lugar cerrado.
Y para escribir la verdad que cualquier momento me vale, no necesito aislarme, ni tengo manías para concentrarme, en el momento que me fluye la idea, ahí la paso al papel, es mi mente la que me manda la señal.
¿Dónde te encuentras mejor – en un pueblo o en la ciudad?
Para vivir en un pueblo y pequeño, no me gustan las ciudades, ese Conglomerado de ruido, edificios, vehículos, mirar al frente y no ver la naturaleza, eso no entra en mis pensamientos. Creo que vivo en el lugar donde debía estar, donde me surgió la necesidad o el deseo de escribir.
¿Cuál es tu lema?
No creo que tenga un lema como tal, pero sí estoy aprendiendo a lo largo de los años, que la vida es corta e intento disfrutar de las actividades que me gustan, escribir, teatro, recitales de poesía, me encanta recitar, los amigos…e intento llenar mi vida de momentos así.
¿Cómo mantengas tu espíritu vivo? Siempres estás muy positivo y lleno de energía.
No creas que soy demasiado positivo, jajaja, me autodefino como escritor de tristezas y otras rarezas, pero sí es verdad que intento disfrutar de momentos en compañía y con las actividades que me dan vida.
¿Qué o quién es capaz de destrozarte?
Pues para destrozarme yo mismo me valgo, quizás por exigirme mucho, por hacer y por no hacer. Y claro está principalmente el dolor si a alguien a quien quiero le ocurre algo regulero.
¿Cómo afrontas las situaciones difíciles?
Pues sigo caminando, avanzando, también me construí hace unos años una pequeña coraza, para que las cosas más superfluas me vayan resbalando, la terapia es muy bueno para eso.
¿Cúal es tu mеta por ahora?
Pues sinceramente no tengo muchas pretensiones, seguir disfrutando de las actividades en las que participo, estoy preparando otro poemario y una novela corta, que espero para el otoño puedan ver la luz, y poco más, una buena conversación junto a una copa de vino, cosas básicas pero esenciales para mí.
¿Hace cuánto tiempo vives en Axarquía?
Soy de la Axarquia desde nacimiento, y sinceramente no la cambio por ningún otro lugar, me siento feliz viviendo en La Viñuela, y rodeado de la familia y las amistades que tengo. En ese aspecto tengo que estarle muy agradecido a la vida, y espero seguir escribiendo sobre todo lo que me hace latir día a día.
Desislava Tomova
INVISIBLES
Quizás fue en un portal de esos,
de saludos fríos,
cristales manchados,
puertas calladas
y bombillas fundidas.
Quizás esa noche,
el hueco de las escaleras tenía sabor a sábanas calientes,
a almohadas arrugadas,
y susurros al oído.
Su mundo vivía en un carrito de supermercado,
su vida,
entre cartones y monedas,
entonces llegó ella,
huesos y venas machacadas,
dientes negros y mirada cristalina.
En silencio se acurrucó a su lado,
él temblaba de nervios,
ella temblaba por el mono,
y se abrazaron como si fuesen felices,
y se besaron extrañando otros labios,
y se acariciaron como no recordaban,
no fue especial,
ni llenarían libros con su historia.
Sin embargo,
se acurrucaron juntos,
se contaron sus imposibles,
ni lloraron
ni rieron,
simplemente se miraron,
y así les llegó la claridad de la realidad.
Los sonidos del mundo que se despereza,
y abrieron la quejosa puerta del edificio.
Y ella le ayudó a sacar el carro,
y él le rozó la mejilla con la mano,
se dieron la espalda,
y dos siluetas invisibles siguieron su camino.
Rafa Núñez Rodríguez
Poeta a tiempo perdido.
Nacido en el buen año de 1975,
lector por naturaleza, escritor desde no hace tanto y por casualidad.
Autor del poemario ¨Amalgama de hojas secas¨,
participe en libros de relatos,
destacando ¨Manos Inquietas¨. Y colaborador en todo a lo que la palabra se refiere.
, hay tanta variedad de todo, que no creo justo quedarme sólo con uno, aunque te po
¿Cómo te sientes cuando escribes?
Al escribir, mi sensación es la de alegría, aunque escriba mayormente sobre tristezas, me siento a gusto echando lo que en ese momento fluye en mi mente, es una necesidad de expresar, compartir, incluso jugar con las palabras, también podría decir que me divierto bastante al escribir.
¿Cuál es tu libro favorito?
No soy de tener favorito en singular dría decir tres de mis libros de cabecera:
-El guardián entre el centeno.
-Pedro Páramo.
-El señor de los anillos.
y bueno, hablando de poesía, cualquiera de los poemarios de Patricia Benito.
Tu eres el miembro de Club de literartura y Teatro en Viñuela. ¿Cómo conviven estas artes?
Yo siento que me complementa el teatro con la escritura, y tienen sus similitudes. Cuando ensayo tengo que interiorizar un personaje, y muchas veces al escribir también intento habitar otras pieles, sentir diferente.
Las dos facetas me alimentan anímicamente, aunque es verdad que escribir me llena más.
Tu sobrevives de otro trabajo en el campo. Qué sientes durante tu trabajo físico y qué sientes durante tu trabajo artístico.
Yo vivo de mi trabajo en el campo, y me hace sentir cómodo. Me gusta el contacto con la naturaleza, sentir el sol, a veces los latigazos del viento o el agua empapándolo todo. Me costaría mucho trabajar en un lugar cerrado.
Y para escribir la verdad que cualquier momento me vale, no necesito aislarme, ni tengo manías para concentrarme, en el momento que me fluye la idea, ahí la paso al papel, es mi mente la que me manda la señal.
¿Dónde te encuentras mejor – en un pueblo o en la ciudad?
Para vivir en un pueblo y pequeño, no me gustan las ciudades, ese Conglomerado de ruido, edificios, vehículos, mirar al frente y no ver la naturaleza, eso no entra en mis pensamientos. Creo que vivo en el lugar donde debía estar, donde me surgió la necesidad o el deseo de escribir.
¿Cuál es tu lema?
No creo que tenga un lema como tal, pero sí estoy aprendiendo a lo largo de los años, que la vida es corta e intento disfrutar de las actividades que me gustan, escribir, teatro, recitales de poesía, me encanta recitar, los amigos…e intento llenar mi vida de momentos así.
¿Cómo mantengas tu espíritu vivo? Siempres estás muy positivo y lleno de energía.
No creas que soy demasiado positivo, jajaja, me autodefino como escritor de tristezas y otras rarezas, pero sí es verdad que intento disfrutar de momentos en compañía y con las actividades que me dan vida.
¿Qué o quién es capaz de destrozarte?
Pues para destrozarme yo mismo me valgo, quizás por exigirme mucho, por hacer y por no hacer. Y claro está principalmente el dolor si a alguien a quien quiero le ocurre algo regulero.
¿Cómo afrontas las situaciones difíciles?
Pues sigo caminando, avanzando, también me construí hace unos años una pequeña coraza, para que las cosas más superfluas me vayan resbalando, la terapia es muy bueno para eso.
¿Cúal es tu mеta por ahora?
Pues sinceramente no tengo muchas pretensiones, seguir disfrutando de las actividades en las que participo, estoy preparando otro poemario y una novela corta, que espero para el otoño puedan ver la luz, y poco más, una buena conversación junto a una copa de vino, cosas básicas pero esenciales para mí.
¿Hace cuánto tiempo vives en Axarquía?
Soy de la Axarquia desde nacimiento, y sinceramente no la cambio por ningún otro lugar, me siento feliz viviendo en La Viñuela, y rodeado de la familia y las amistades que tengo. En ese aspecto tengo que estarle muy agradecido a la vida, y espero seguir escribiendo sobre todo lo que me hace latir día a día.
Desislava Tomova
INVISIBLES
Quizás fue en un portal de esos,
de saludos fríos,
cristales manchados,
puertas calladas
y bombillas fundidas.
Quizás esa noche,
el hueco de las escaleras tenía sabor a sábanas calientes,
a almohadas arrugadas,
y susurros al oído.
Su mundo vivía en un carrito de supermercado,
su vida,
entre cartones y monedas,
entonces llegó ella,
huesos y venas machacadas,
dientes negros y mirada cristalina.
En silencio se acurrucó a su lado,
él temblaba de nervios,
ella temblaba por el mono,
y se abrazaron como si fuesen felices,
y se besaron extrañando otros labios,
y se acariciaron como no recordaban,
no fue especial,
ni llenarían libros con su historia.
Sin embargo,
se acurrucaron juntos,
se contaron sus imposibles,
ni lloraron
ni rieron,
simplemente se miraron,
y así les llegó la claridad de la realidad.
Los sonidos del mundo que se despereza,
y abrieron la quejosa puerta del edificio.
Y ella le ayudó a sacar el carro,
y él le rozó la mejilla con la mano,
se dieron la espalda,
y dos siluetas invisibles siguieron su camino.
Rafa Núñez Rodríguez


