Violeta Wings es el pseudónimo que he creado porque todavía necesito protegerme a mí y proteger a las personas de mi familia que han sido víctimas de maltrato intrafamiliar. Lo que sí puedo contar es que soy una mujer cercana a la treintena que lucha cada día por romper un linaje de violencia y construir un futuro distinto al que me tocó vivir.
El fútbol ha sido siempre uno de mis refugios, igual que lo fue el colegio, lugares donde descubrí que existían mundos más seguros que mi propia casa. Hoy soy maestra, aunque no sé si seguiré siéndolo. Estoy en plena búsqueda de mi propio camino, tratando de averiguar quién soy más allá de las heridas y hacia dónde quiero dirigir mi vida. «Escribo para que mis cicatrices se conviertan en una llamada a despertar, a sanar y a no aceptar nunca más lo inaceptable».