Pepe Criado (Málaga, 1950). Desde 1969 ha estado vinculado profesionalmente al sector del transporte aéreo. A partir de 1972 comenzó a compaginar su carrera en la aviación comercial con la pintura, actividad que incluyó también una etapa dedicada a la docencia artística. Su primer acercamiento a la poesía tuvo lugar en Marbella, a comienzos de los años setenta, cuando, en el entorno y de la mano de Ana de Pombo, descubrió el universo poético, teatral y narrativo asociado a figuras como Jean Cocteau y Jane Bowles. Aunque no llegó a conocerlos personalmente —Cocteau ya había fallecido y Bowles se hallaba ingresada en el sanatorio malagueño de Los Ángeles—, fue a través de Ana de Pombo como se despertó en él una temprana inquietud literaria. Entre 1991 y 1992 residió temporalmente en Nueva York, donde entabló contacto con el exilio literario cubano, especialmente con Eugenio Florit, quien, en palabras del propio autor, me enseñó a leer poesía. A su regreso a Torremolinos, y con la credencial traída de Florit, retomó el diálogo con Alfonso Canales y Pablo García Baena, ya plenamente sumergido en el quehacer poético y con sus primeros versos fijados en el papel. En 1996 se trasladó de forma definitiva a Nueva York, donde continuó su actividad aeronáutica al tiempo que intensificaba su dedicación a la pintura y a la literatura. En 2001 fijó su residencia en Miami y, tres años más tarde, decidió abandonar el mundo de la aviación para centrarse exclusivamente en sus dos grandes pasiones: la creación pictórica y literaria. En 2006 puso fin a su etapa estadounidense y regresó a Torremolinos, donde reside desde entonces. Durante los últimos veinticinco años ha participado en foros y tertulias, principalmente en Estados Unidos, con artículos y colaboraciones relacionadas con sus distintas facetas creativas. Ha sido en este período cuando su obra literaria ha alcanzado mayor desarrollo, casi exclusivamente en el terreno de la poesía.