Mary Carmen Caballero. No hay nada más ambicioso que el poder de una palabra. Me he vuelto avariciosa de frases, de relatos y de versos como la única certeza para anclar mi tiempo. Soy, somos, una eternidad infinita de historias y sueños.
A. F. Nanclares. Me considero hijo de Mary Shelly. Me hubiera gustado escribir Frankenstein, pero mi madre se adelantó.
Merche Postigo. Soy curiosa por naturaleza y descubrir a Carver fue una revelación. Con él aprendí a disfrutar contando fragmentos de vida, historias cotidianas vividas por seres comunes, sin un interés particular. El tiempo me ha dado la razón y aún disfruto escribiendo.
Matilde Tricarico. Pediatra y aprendiz de escritora, dos pasiones que me siguen desde la infancia. Siempre dividida entre dos tierras, dos culturas, dos países, con alma mediterránea y madrileña de adopción. Sol, mar, Vesuvio, Museo del Prado, Paseo de la Castellana, Bernabéu.