Rafael Hidalgo

Base

Nombre

Rafael Hidalgo

Descripción

Rafael Hidalgo Navarro nació en Zaragoza en 1968, año de revoluciones varias en el que Guinea Ecuatorial dijo adiós a España y Pablo VI publicó su encíclica Humanae Vitae, que tantos quebraderos de cabeza había de traerle.

 

Enamorado de la naturaleza desde su más tierna infancia, ha recorrido lagunas y collados observando las piruetas de vencejos, alondras y rebecos con unos buenos amigos y sus prismáticos made in URSS. Formó parte de algunas asociaciones naturalistas, entablando platónica amistad con Félix Rodríguez de la Fuente y con autores como Jack London o Gerard Durrell.

 

Las lecturas se fueron ampliando más y más y pronto fue seducido por la deslumbrante prosa de José Ortega y Gasset y por la penetrante mirada de Julián Marías; hasta el punto de que años después de obtener la licenciatura en Ciencias Empresariales llegó a doctorarse en Filosofía con una tesis sobre Marías.

 

Varios de sus libros son fruto de esta vocación filosófica: Julián Marías y la muerte (Lulu), Historia de la Filosofía para Peatones (Lulu) o Julián Marías, retrato de un filósofo enamorado (Rialp). Vinculado al mundo de la empresa, publicó también Empresarios y samuráis (Ecobook).

 

Asimismo posee un blog y un canal en Youtube llamados Polizón y Náufrago en los que vierte reflexiones y contenidos a menudo vinculados al mundo de la filosofía.

 

Con el nacimiento de sus hijas se multiplicaron enormemente las historias. Cuentos y más cuentos que fueron el germen de algunos libros como Crispín y el Dragón Agamenón o Mabel, la princesa de Íncaput (ambos en la editorial Monte Carmelo).

 

En esta ocasión, incitado por una historia que ha estado cortejándole durante algunos años, se ha lanzado a un nuevo reto, escribir la novela Bresca. El guardia suizo. Está provista de los principales ingredientes del género de intriga: un misterio que resolver, pistas que apuntan en distintas direcciones, amor, traición, amistad y un final sorprendente. Gracias a la editorial Exlibric ha podido ponerla a tu alcance. Ya sólo le queda un deseo por cumplir: que te guste.


—Sus libros—